SHABAT HAGADOL Y EL DÍA NACIONAL DE LA MEMORIA POR LA VERDAD Y LA JUSTICIA

madres Bitia y parterasHoy es Shabat Hagadol, ya estamos a sólo unos días de Salir de Egipto.  Finalizamos una semana intensa. Una semana en la que una y otra vez nos asombramos, nos enojamos, reaccionamos, nos solidarizamos con mujeres que fueron discriminadas, agraviadas, desautorizadas, des-invitadas, por decisión de lideres comunitarios fundamentalistas, fosilizados y convencidos que son los únicos depositarios de “verdades reveladas”.
En este Shabat Hagadol de 5778, en el que coincide el 42º Aniversario del Golpe Cívico Militar en nuestro país, me propongo y te propongo reflexionar acerca del rol de las mujeres en la salida de Egipto y rendir emocionado homenaje a las Madres y Abuelas de la Plaza, que en los tiempos duros de la dictadura no dejaron de marchar, no dejaron de reclamar.

¿Cómo deberían influir los acontecimientos que vivimos hoy, en este tiempo  y hace 42 años en nuestra preparación espiritual para este Pesaj?

Rescato de la coincidencia de fechas que las situaciones aparentemente sin esperanza y el mal profundamente arraigado se pueden superar. Finalmente la libertad triunfó sobre la opresión.

Pesaj representa un faro de esperanza en tiempos complejos. Tenemos por delante muchos desafíos individuales, familiares y comunitarios. Este tiempo de Nisan, de Jag Haaviv, celebración de la primavera, nos contacta con la maravillosa idea de un mundo que cambia y es a la vez un poderoso recordatorio de que mejorar la comunidad, la sociedad y este “mundo del revés” depende de la acción humana, de nuestras decisiones de nuestros “haceres” y de nuestros “decires”.

Y no tenemos que mirar muy lejos para corroborar que esto es así.

El comienzo del Libro del Éxodo contiene la historia inspiradora, pero a menudo pasada por alto, de cinco mujeres cuyas acciones desempeñan un papel decisivo en la Salida de Egipto.
El Faraón ha puesto el mundo al revés. Él decreta que el nacimiento no significará la vida, sino la muerte. Les ordena a Shifra y Puah, dos parteras hebreas matar a todos los varones hebreos recién nacidos. “Las parteras, temiendo a Dios, no hicieron lo que el rey les había dicho, sino que dejaron a los niños vivir” (Éxodo 1:17).
Yojeved, la madre de Moisés, esconde al bebé durante tres meses mientras los egipcios recorren el país para arrojar a los niños hebreos recién nacidos al Nilo. Incapaz de ocultar a su hijo por más tiempo, Yojeved diseña un plan arriesgado. Ella construye un arca en miniatura para llevar al bebé a un lugar seguro. La hija del faraón desafía descaradamente el llamado de su padre para el asesinato de niños hebreos varones. Al oír el grito de Moisés desde la canasta a las orillas del Nilo, “se apiadó de él y dijo: ‘Este debe ser un niño hebreo'” (Éxodo 2: 6). Miriam, la hermana de Moisés, es la espía en el relato y logra hacer los arreglos necesarios para que la madre de Moisés lo amamante. Criado en el palacio del Faraón, Moisés crece en el palacio y desarrolla las cualidades requeridas para liderar al pueblo en su paso de la esclavitud a la libertad.

Las hazañas heroicas de estas cinco mujeres deberían decirnos mucho acerca de la importancia de los aspectos que aportamos las mujeres y de los roles que estamos preparadas para asumir  con el propósito de reparar, modificar y refundar nuestro mundo, nuestra sociedad, nuestra comunidad. Estas 5 mujeres del Éxodo y las Madres de la Plaza muestran coraje para llevar a cabo acciones decisivas. Asumen riesgos, porque saben que para lograr algo hay que actuar. No esperan señales, ni milagros. También dan claras señales de su capacidad para mantener la preocupación por el bienestar de los demás en circunstancias en las que podría parecer más inteligente salvar el propio pellejo.
Sin embargo, Shifrá y Puá, Yojebed, Miriam y la hija del Faraón, Bitiá, están invisibilizadas en el relato de la Hagadá.
Por el contrario en la realidad Argentina ningún régimen o gobierno logró invisibilizar la lucha de las madres.

A nuestra generación, y a la de nuestros hijos e hijas, nos toca recrear y enriquecer los textos tradicionales de la Hagadá con los relatos y narraciones que ubican a las mujeres en lugares destacados, junto a los hombres, en la consecución de la libertad para el Pueblo todo.

Shabat Shalom Umeboraj!

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Pesaj 5777-2017

pesach_lgY llega el tiempo de nuestra Liberación. Salgamos de  Mitzraim (Egipto). Liberémonos  de  nuestras estrecheces (Tzar: angosto estrecho).
Es el tiempo para salir de nuestra zona de confort y mirar con los ojos bien abiertos y las manos tendidas, alrededor nuestro.

* Pesaj celebra un comienzo- el nacimiento de nuestra nación.
* Cuando nos encontremos en nuestros Sedarim, narremos la historia, utilicemos la Hagadá como una brújula, sigamos un orden, pero innovemos, relatemos vivencias personales, transmitamos legado. No nos convirtamos en esclavos del texto.
* Eliminemos el Jametz de nuestro hábitat externo e interno. Es una oportunidad de airear, de revisarnos y sacarnos de encima lo que nos lastima y molesta, lo que nos provoca “hinchazón”.
* La libertad no se gana en una noche, y comer matzá durante los 7 días del Jag nos recuerda que mantener nuestra libertad es una lucha constante que requiere reflexión ,  disciplina, actitud y acción. Ser libre no es, no ha sido, ni será fácil.
* La lectura de la Torá para el séptimo día de Pesaj es la que tal vez mejor expresa el milagro de la transición de la esclavitud a la libertad – la división del Mar Rojo.
Pesaj concluye, entonces con cada uno de nosotros re-experimentando los pasos que dieron nuestros antepasados: sobre el fondo del mar, dejando por fin nuestro propio Egipto, el espacio y el lugar en el que fuimos un grupo de individuos dispersos, para transformarnos en una comunidad de sentido, en un Pueblo.

“Freedom is choiceless awareness. When we awaken to Reality, when we see What Is Happening Now, we see what needs to be done. What needs to be done is never in opposition to Reality; it grows out of it. In this sense it is choiceless…

When we do awaken, when we do see, when we do surrender the “I,” we discover that we are what is happening now, we are the environment, and that doing what must be done is the true act of freedom and liberation, growing as it does out of Reality rather than illusion. When we see clearly and know what it is to be done, we are beyond choice. Yes, we can willfully refrain from acting, but only if we shut our eyes to Reality. The only choice we have is between seeing and not seeing. And once we have seen, we cannot but do.”

Tomado de la publicación: “This is the Path: Twelve Step Programs in a Jewish Context” de Rabbi Rami Shapiro

Abramos los ojos, miremos alrededor nuestro. Hay una realidad que nos convoca a realizar esfuerzos para preservar los beneficios de la libertad que hemos logrado y al mismo tiempo a desplegar acciones para que la vida en libertad sea patrimonio de todos. Si sólo permanecemos como observadores, no habremos salido de nuestro propio Mitzraim.

Jag Pesaj Kasher Vesameaj!

PESAJ 2010 – REFLEXIONES

Nuestra historia como Pueblo está atravesada por la tensión entre dos polos: libertad y opresión, esclavitud y liberación.

Nos movemos constantemente entre estos extremos también como individuos.

Llega Pesaj.

En el hemisferio Norte comienza la primavera. Es tiempo de florecimiento. Es tiempo de asombro. Es tiempo de reinaugurarnos en nuestras preguntas y reflexiones respecto de nosotros mismos. Es un muy buen momento para pensar en los desafíos que tenemos por delante como individuos pertenecientes a un “colectivo” con el que compartimos herencia y destino.

Tenemos en estos ocho días de Pesaj, en los que conmemoramos nuestro nacimiento como Pueblo la oportunidad de mirarnos y comprender dónde está cada uno de nosotros, reconociendo que pertenecemos  a una comunidad integrada por individuos diversos, que en sus diferencias comparten la tensión que existe en el espacio que media entre estos dos polos: libertad y opresión, esclavitud y liberación.

Kenegued arba banim dibra Toraacerca de 4 hijos nos habla la Tora. Ejad jajam, Ejad Rasha, Ejad Tam, VeEjad Sheino iodea lishol. La tora hace alusión a 4 hijos: Sabio, Malvado, Simple,  y  el que no sabe cómo preguntar.

A través de las generaciones distintas interpretaciones han surgido respecto de esta porción de la Hagadá. Hoy, me  quiero detener en el cuarto hijo: en el que no sabe como preguntar, y me interpelo: ¿tengo yo algo que ver con este judío silencioso?  ¿Qué significa Sheeino iodea lishol?

No es seguramente porque no tiene la capacidad de preguntar. No es porque no sabe qué preguntar.

Tal vez sea, porque no cree que sepamos cómo contestar.

¿Porqué esa incredulidad? ¿Quién lo calla? ¿Qué pasó con las primeras preguntas que él formuló?

¿Qué sucedió con el entusiasmo la maravilla y el asombro con que preguntaba? 

Posiblemente ya no  cree en las respuestas que podría escuchar porque las  que  ha recibido a través del tiempo, no han sido auténticas, relevantes y significativas.

 Cada pregunta es una puerta que se abre hacia el asombro, el sentido de maravilla y la identificación positiva con nuestra historia, el deseo de pertenencia y la voluntad de continuidad.

 Porque las semillas del silencioso hijo se plantan temprano, nos cabe promover la pregunta. Pregunta quien es libre,  pero además  pregunta quien sabe que recibirá una respuesta relevante y significativa.  

Teníamos muchos asientos vacíos en nuestros sedarim después de la Shoa. Hace 25 años dejábamos una silla vacía, para nuestros hermanos de la Unión Soviética.  

Por la apatía y la asimilación, por la desilusión y la sensación de que todo es más de lo mismo, porque no supimos comprender sus preguntas o nos mostramos indiferentes a ellas, muchos, especialmente los más jóvenes, se han alejado de la Comunidad.  

Deberíamos dejar una silla vacía en nuestro Seder?  

Aunemos conocimiento e inspiración para comprender que cada judío en cualquier lugar del mundo, en cualquier punto en el que se encuentre en el espacio que media entre la libertad y la opresión, es parte de nuestra familia.  

Transmitamos en nuestros sedarim que nos  reunimos para celebrar y también para tender puentes sobre las diferencias y las distancias. Amplifiquemos nuestra capacidad de escucha. Demos lugar a las preguntas; seamos honestos con las respuestas y cuando no las tengamos intentemos construirlas junto con otros, aunque sean distintos a nosotros.

 Propongámonos salir de nuestros “mitzraim” y mitigar y curar las heridas y reparar las grietas producidas por no poder soportar el disenso interno. 

Esforcémonos por  presentarle a los jóvenes una Comunidad que los enorgullezca y a la que deseen pertenecer.  Son nuestros hijos, son nuestros jóvenes, son nuestros nietos, son nuestro futuro.  

El tiempo que recuerda nuestros días del esclavitud, tiene el potencial de ser nuestro día de liberación, sólo depende de cada uno de nosotros  y de nuestra disposición interna  para diseñar sueños y futuros escenarios en comunión con otros, a los que nos une el legado recibido.  

JAG PESAJ KASHER VESAMEAJ

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