Pesaj 5777-2017

pesach_lgY llega el tiempo de nuestra Liberación. Salgamos de  Mitzraim (Egipto). Liberémonos  de  nuestras estrecheces (Tzar: angosto estrecho).
Es el tiempo para salir de nuestra zona de confort y mirar con los ojos bien abiertos y las manos tendidas, alrededor nuestro.

* Pesaj celebra un comienzo- el nacimiento de nuestra nación.
* Cuando nos encontremos en nuestros Sedarim, narremos la historia, utilicemos la Hagadá como una brújula, sigamos un orden, pero innovemos, relatemos vivencias personales, transmitamos legado. No nos convirtamos en esclavos del texto.
* Eliminemos el Jametz de nuestro hábitat externo e interno. Es una oportunidad de airear, de revisarnos y sacarnos de encima lo que nos lastima y molesta, lo que nos provoca “hinchazón”.
* La libertad no se gana en una noche, y comer matzá durante los 7 días del Jag nos recuerda que mantener nuestra libertad es una lucha constante que requiere reflexión ,  disciplina, actitud y acción. Ser libre no es, no ha sido, ni será fácil.
* La lectura de la Torá para el séptimo día de Pesaj es la que tal vez mejor expresa el milagro de la transición de la esclavitud a la libertad – la división del Mar Rojo.
Pesaj concluye, entonces con cada uno de nosotros re-experimentando los pasos que dieron nuestros antepasados: sobre el fondo del mar, dejando por fin nuestro propio Egipto, el espacio y el lugar en el que fuimos un grupo de individuos dispersos, para transformarnos en una comunidad de sentido, en un Pueblo.

“Freedom is choiceless awareness. When we awaken to Reality, when we see What Is Happening Now, we see what needs to be done. What needs to be done is never in opposition to Reality; it grows out of it. In this sense it is choiceless…

When we do awaken, when we do see, when we do surrender the “I,” we discover that we are what is happening now, we are the environment, and that doing what must be done is the true act of freedom and liberation, growing as it does out of Reality rather than illusion. When we see clearly and know what it is to be done, we are beyond choice. Yes, we can willfully refrain from acting, but only if we shut our eyes to Reality. The only choice we have is between seeing and not seeing. And once we have seen, we cannot but do.”

Tomado de la publicación: “This is the Path: Twelve Step Programs in a Jewish Context” de Rabbi Rami Shapiro

Abramos los ojos, miremos alrededor nuestro. Hay una realidad que nos convoca a realizar esfuerzos para preservar los beneficios de la libertad que hemos logrado y al mismo tiempo a desplegar acciones para que la vida en libertad sea patrimonio de todos. Si sólo permanecemos como observadores, no habremos salido de nuestro propio Mitzraim.

Jag Pesaj Kasher Vesameaj!

Jodesh Elul, comienzo de un viaje a nuestro interior

You Go, GirlsTermina este día, primer día de Elul, último mes en el calendario Hebreo.

Aparentemente terminaron las lluvias, lenta y dolorosamente los inundados-evacuados están regresando a sus hogares.

Una vez mas se puso de manifiesto la solidaridad de los habitantes de este suelo, para con la aflicción de sus hermanos. Una vez mas fuimos testigos del silencio y el “mutis por el foro” de nuestros gobernantes.

En el cielo ennegrecido y por  la lluvia copiosa durante estas dos  largas semanas pasadas, nos resultó muy difícil,  al caer la noche,  distinguir las luminarias del firmamento. Desde este lugar del planeta no pudimos disfrutar a pleno con nuestra mirada la luna llena  de Av,  en el día de los enamorados, el “Valentine Day” que nos regala la tradición de nuestro Pueblo.

Este fin de semana es Rosh Jodesh – luna nueva. Ahora la luna comienza a crecer de nuevo. Estar en sintonía con el calendario judío: significa estar  siempre en sintonía con las fases de la luna. La luna crecerá durante dos semanas. Entonces  la veremos en todo su esplendor  con toda su luminosidad, comenzará  a menguar en su tamaño, por espacio de dos semanas mas, la próxima luna nueva será  Rosh Jodesh Tishrei, bien conocido como Rosh Hashaná.

Así es, Rosh Hashaná es dentro de  cuatro semanas a partir de este domingo.

Para muchos este domingo es un día mas. Para otros es el comienzo de un mes que puede hacer una diferencia. Para mí es el comienzo de un mes especial en el que se conjugan concreciones de pequeños y grandes proyectos, tanto en lo personal como en lo profesional.

Nuestra tradición nos enseña que durante  este  mes debemos profundizar en nuestras prácticas espirituales, no importa que forma adquieran. Este es un mes para la preparación espiritual, un mes durante el cual miramos hacia atrás en el año que ahora termina.

¿Quién he sido, qué he hecho  desde el pasado mes de Tishrei, desde el último Rosh Hashaná? ¿De qué me siento orgullosa  y de qué estoy  avergonzada?

¿Cuándo fui lo mejor que puedo ser, y cuándo y cuántas veces me quedé a mitad de camino?

¿Cómo es mi  relación con el mundo, las personas y  lo trascendente por estos días?

Si durante las próximas cuatro semanas nos dedicamos a este viaje de  introspección y discernimiento revisando dónde perdimos el rumbo y dónde avanzamos por el camino con sabiduría y asertividad; si lo hacemos reavivando las prácticas de espiritualidad que hemos elegido  para estar en contacto con nosotros mismos y con lo que está mas allá de nosotros, cuando lleguemos a Rosh Hashaná vamos a experimentar estos días de oración,  de una manera diferente .

La lluvia ha cesado. Las estrellas están allí todas las noches, pero sólo podemos verlas cuando no hay nubes y cuando la luna se ha  reducido.  Así  también la oportunidad de hacer el trabajo de teshuvá, el arrepentimiento – retorno, está ahí todo el año, pero algunas estaciones del año nos ofrecen oportunidades especiales para vernos a nosotros mismos en , a través y con una nueva luz.

Esta noche si salimos al campo , si nuestros ojos pueden acostumbrarse lentamente a la oscuridad  y recién entonces miramos hacia el cielo  distinguiremos pequeñas luces.

Empieza Elul, acrónimo de Ani Ledodi Vedodí  Li,  .

Empieza hoy un tiempo, una época del año para abrir nuestros corazones, nuestro intelecto y nuestras almas para iniciar un camino trabajoso de introspección, discernimiento, reconciliación y transformación, para ser todo lo que queremos ser, para nosotros mismos y para nuestros amados.

Nisan – Pesaj la oportunidad de emerger y renacer como “PUEBLO”

Llega Pesaj que representa para cada uno de nosotros un mágico momento en el que en medio de la vorágine cotidiana aflora nuestro optimismo, reconociendo la capacidad renovada, que emana de las entrañas mismas de nuestra narrativa, de emerger y renacer como Pueblo; de salir de la oscuridad hacia la luz, de transmitir nuestras memorias, de evocar nuestras historias, de celebrar una y otra vez la libertad de ser.
El Rabino Joseph Soloveitchik enseñaba que dos tipos diferentes de transmisiones tienen lugar en el marco de las festividades judías: Zajor – Memoria, Recuerdo – y Sipur , Relato.
A diferencia de otras celebraciones en las que el Zajor está en el centro de la escena Pesaj requiere además, un activo proceso personal de Sipur, de transmisión, de legado.
A través del proceso de Sipur, referimos una historia que realmente nos sucede a nosotros.
• Somos esclavos del Faraón en Egipto.
• Somos compañeros revolucionarios de Rabi Akiva en Bnei Brak.
• Estamos presentes en innumerables Sedarim con las generaciones que nos precedieron.
• Estamos leyendo las cuatro preguntas y formulando nuevos, dolorosos e inimaginables interrogantes junto a Mordejai Anilevich en el gueto de Varsovia.
• Estamos celebrando en Jerusalén, en Israel renacido, el primer Seder de la Mediná con Ben- Gurion en 1949.
Incorporamos todos estos testimonios porque estamos realmente presentes – durante nuestro Seder – en todos estos momentos simultáneamente.

Sipur , el proceso de la narración activa, es en sí mismo un acto de liderazgo , de transformación y de liberación.
En el mundo alterado en el que vivimos, el líder como narrador se convierte en una pieza fundamental para el proceso de conexión con el pasado y la creación de la visión de un porvenir trascendente. Para el líder, las aguas agitadas del Mar Rojo y la aridez del desierto son elementos llenos de riqueza para crear la visión de un nuevo futuro y de una comunidad renovada.

Recreando nuestro Seder, nos convertimos en arquitectos de nuestra propia redención. Al relatar (Lehaguid) la historia a nuestros hijos, también estamos definiéndonos nosotros mismos en lugar de dejar que otro lo haga, estamos liberándonos a nosotros mismos y garantizando nuestro futuro.

¿Cómo va a ser el Seder de este año? ¿En qué será diferente de todos los demás? ¿Quién se sentará alrededor de la mesa en nuestro Seder? ¿Qué nuevas preguntas surgirán? ¿Qué memorias compartiremos?
Como responderemos en este 5774 cuando nos pregunten: ¿Qué es este servicio, esta historia, para ti?
En un tiempo que anhela sentido, nuestras historias y memorias son parte de una antigua – una muy antigua – tradición de cuidar a los extraños, a los pobres y los oprimidos, las viudas y los huérfanos, los ancianos, los necesitados y los discapacitados .
En un momento de olvido, nuestras historias son parte de una cadena viviente de aprendizaje y de textos, que nos constituyen en herederos de una cultura y una tradición milenaria e inquietantemente bella.
En un momento de anomia y de soledad, llevamos inscripto en nuestras historias y memorias familiares, el secreto de la construcción de una comunidad que proporcione a nuestros hijos un sentido de cuidado y pertenencia.
En una época de desarraigo y marginación , nuestras historias están conectadas a una civilización religiosa con una historia de mas de 3.500 años de edad y un futuro infinito nutrido en la responsabilidad por el bien de la humanidad .
Nuestra capacidad para contar esta historia, una vez más de una manera renovada, pondrá a prueba nuestra fortaleza como líderes y narradores, madres y padres, abuelos y maestros.Dibujo Pesaj

Cuando juntos de la mano somos mucho mas que dos.

Rabí Jaim de Zunz  nos lega este relato:

Un hombre  vagaba, perdido, a través de un espeso bosque. Había estado caminando  durante muchos días y tenía hambre, sed, cansancio y además ya estaba muy asustado. Cuando las  últimas gotas de esperanza se evaporan de su corazón, vio a la distancia  una mujer.

“Estoy salvado!”, Pensó. “Sin duda, ella sabe cual es  la salida de aquí. ”

El hombre  y la mujer comenzaron a correr  el uno hacia la otra y en cuanto más se acercaban  cada uno podía ver la mirada de expectante ilusión en la cara del otro. Jadeantes, dijeron al mismo tiempo: “Gracias a Dios que hay alguien más en este bosque. Pensé que nunca iba a encontrar mi camino.”

Rápidamente, el optimismo se fue de sus caras, sus hombros cayeron emitieron  un sonido de miedo y dolor al darse cuenta de que ambos estaban perdidos.

Pasó un momento antes de que pudieran levantar la cabeza una vez más, pero lo lograron. A pesar que aún estaban  perdidos, ellos tuvieron la suerte de encontrarse.

Ella ciertamente  sabía qué caminos ya había recorrido en el bosque, Y él conocía los que había andado. Juntos podrían forjar un nuevo camino que  tal vez los podría conducir a un lugar seguro. Y de no ser así, por lo menos no estarían solos.

Los dos continuaron su búsqueda en conjunto, sin saber si el camino que elegían los sacaría del bosque, pero llenos de nuevas esperanzas.

Realmente, estamos mejor cuando estamos con otros, aun cuando sabemos que vivimos en un mundo fragmentado y que al leer cada mañana el diario o escuchar las noticias por TV, en general nos llenamos  de aflicción, porque el mundo y la sociedad en que vivimos no son un dechado de virtudes.

Me pregunto, este Rosh Hashana: Si reconocer nuestros pecados, los borra, ¿No sería maravilloso si recitar los pecados del mundo podría dejar el mundo en situación de borrón y cuenta nueva?

Nuestra liturgia no proporciona una oración lo suficientemente amplia como para cubrir el estado de nuestro mundo. No tenemos ninguna plegaria para purgar los males de nuestro entorno, pero tal vez una mirada más cercana  a nuestros mundos revelará bellezas ocultas.

Vieron que a veces  miramos a la distancia un cuadro,  una obra de arte, y no nos gusta o nos parece espantosa?

Sin embargo cuando nos acercamos imágenes pequeñas  que el artista ha incorporado comienzan a aparecer, brindándonos una nueva y renovada sensación frente al cuadro, y una dimensión de análisis distinta.

Así es nuestra mirada del mundo, que se ve bastante feo cuando  lo tomamos en conjunto.

Como con las obras de arte, una mirada más cercana, a menor distancia,   a nuestro mundo podría también revelar algo mucho más atractivo que lo que vemos en la superficie.

Tratemos  de mirar más de cerca por un momento.

Te desafío, me desafío, cerremos los  ojos y abramos la mente.

Cuando hago ese ejercicio veo:

Grupos de  personas que trabajan por la paz entre las naciones en todo el planeta.

Grupos humanitarios que envían recursos y alimentos a países y zonas geográficas donde la vida es muy difícil y los recursos escasos.

Médicos y científicos que trabajan e investigan para  encontrar tratamientos y curas para enfermedades que hasta no hace muchos años provocaban la muerte.

Veo cada vez un mayor número de organizaciones que nuclean a todos los hombres sin distinción de ningún tipo.

Ahora abramos  los ojos y veamos este mismo espacio, lleno de gente que comparte un momento único de celebración, un nuevo aniversario de la Creación del mundo.

Un grupo de personas distintas unas de otras que se sienten interpeladas por las mismas memorias por la misma concepción de mundo.

Al igual que las pequeñas imágenes de una pintura,  estas son los aspectos hermosos de nuestro mundo.

Nuestra vida no debería vivirse sólo por los horrores que vemos en las noticias, sino por las alegría que encontramos en nuestros hogares, lugares de trabajo y comunidades.

A veces todos necesitamos mirar desde  una nueva perspectiva. Cada uno de nosotros tiene ese poder, y es una maravilla proponernos ayudar a otros a ver la belleza donde parece no existir.

Tal vez somos como el hombre y la mujer acerca de la que hablamos antes, ambos estaban  perdidos y asustados, pero al igual que el  bosque, nuestro mundo será menos temerario  si nos acercamos a él juntos.

Y, aunque estemos perdidos, incluso si nuestro mundo es oscuro y sombrío, podemos al menos, compartir la  esperanza de que, al igual que el hombre y la mujer errantes,  encontraremos nuestro camino a un lugar mejor.

La esperanza es una condición difícil de encontrar en estos tiempos, pero es nuestra responsabilidad, como personas cuyo himno es Hatikva, esforzarnos por incorporarla a nuestras vidas.

Amigos, es un camino difícil el  que tenemos por delante. Al término de nuestras celebraciones, de estos Iamim Noraim, vamos a salir de este “lugar seguro”  y regresaremos a un mundo que parece estar lleno de fealdad, y estaremos bombardeados por noticias deprimentes e imágenes horribles.

Pero podemos ver algo más que los males del mundo. Podemos abrir los ojos a las bellezas que dominan  la escena  incluso en las situaciones más tristes.

Y cuando podemos por nosotros mismos percibir estas bellezas, aunque pocas,  podremos ayudar a que otros las vean.

Hayom harat olam, este es el cumpleaños del mundo. Que también sea el cumpleaños de una nueva perspectiva y comprensión de las bellezas de nuestro planeta, y que sea el inicio de un año bueno y dulce lleno de visiones compartidas y de Tikva, esperanza.

LeShanah Tovah tikateivu.

Acerca de votos, plegarias y relaciones. “Janá”

וכל התורה כולה נקראת שירה. ותפארת השיר היא כשהקולות משונים זה מזה, וזהו עיקר הנעימות

Y toda la Torá es un cántico. Y la belleza del canto se da cuando surgen de él distintas voces

Nuestra apreciación de los textos que leemos cada año, en los Iamim Noraim,  generan nuevas voces, voces que se suman a la melodía y que están íntimamente ligados a los momentos vitales por los que estamos atravesando.

La lectura de la Torá para la primera mañana de R.H. corresponde al capítulo 21 del libro del Génesis y comienza narrando el nacimiento de Itzjak. La Haftará que leeremos inmediatamente después corresponde a los capítulos 1 y 2 hasta el versículo 11 del libro del profeta Shmuel. Los personajes son un hombre: Elkana, sus dos mujeres, Janá la amada, y Pnina la agraciada con hijos. Los Temas: Pareja, hijos, familia, tensión, angustia, plegaria, voto (neder), el nacimiento del hijo, y finalmente su consagración a la tarea del santuario y el canto de agradecimiento de Janá.

Tanto el relato del génesis 21, como el del libro de Shmuel, nos refieren las vivencias de dos mujeres que finalmente fueron bendecidas con un hijo.

Todos sabemos que la elección de los textos de la Torá y de los profetas que se leen en cada una de las festividades, no es arbitraria; y sin embargo podemos preguntarnos con asombro cual es la relación que existe entre ambos relatos y la celebración de Rosh Hashana?

También nuestros sabios se formularon esta pregunta. Es así como encontramos una posible respuesta en el Midrash que nos explica alegóricamente que Sara y Janá fueron recordadas por Dios en el día de Rosh Hashaná.

Ambos relatos, el de Sara, su risa, su incredulidad, y el de Janá, con su angustia y su llanto nos ponen en contacto con la intimidad de los sentimientos individuales.

Estas dos mujeres tenían esposos que las amaban y aparentemente las comprendían, Janá es una mujer amada; pero el amor de su esposo no le resulta suficiente, ya que le ha sido negada la posibilidad de concebir.

Antes del nacimiento de mi segunda hija, Daniela,   la historia de Janá resonaba en mí como un reflejo del dolor de la infertilidad. La infertilidad es una experiencia personal, a veces lacerante. Algunos estiman que una de cada seis parejas tienen problemas de fertilidad.

Hoy en una etapa muy distinta de mi vida, releo  la historia de Janá con la mirada puesta en el vínculo entre Janá y Elkana y considero la relación de Jana con su esposo. Elkana amaba profundamente a  Janá y  la Haftará nos dice que él expresaba su amor dándole regalos adicionales en el momento del sacrificio anual.

Elkana tiene empatía  con la tristeza de Janá en su esterilidad , pero no termina de entender la profundidad de los sentimientos de su amada mujer. “Por que te preocupas, acaso no soy yo mejor para ti que diez hijos?” le dice Elkana a Janá.

En parte, esto era probablemente debido a una asimetría en su relación . A través de su esposa Peninah , Elkana ya había tenido hijos e hijas, por lo que su situación es diferente a la de Janá.

Pero incluso sin hijos de otra relación, a veces ocurre que dos personas que se aman experimentan de una manera muy diferente la  infertilidad – lo que  le duele  a cada uno de ellos es diferente, la manera en que  responden a la tristeza puede ser diferente, , y lo que ven como una solución para la creación de la familia por sí mismos puede ser diferente.

El amor sólo,  no es garantía de comprensión y uno tiene la sensación de que Elkana y Janá están en la misma página,  al llegar al final de la historia, después del nacimiento de Shmuel .

Seguramente, Elkana consideraba que debía tranquilizar a Janá, devolverle su alegría, conformarla. Pero solo ella sabía de la carga emocional, el monto de angustia o tal vez el cúmulo de esperanza que su corazón guardaba.

Nuestra Haftará es la historia de Janá y Shmuel , pero detrás de las escenas también está la historia de Janá y Elkana .

Y año tras año Janá sigue llegando a Shilo, para ofrecer junto con su esposo y Pnina, que la acosaba por su esterilidad, sacrificios en el santuario.

AÑO TRAS AÑO. El texto casi insinúa rutina.

Pero en esta oportunidad, hay algo, un detalle que rompe con esta rutina y le agrega tensión al relato: La plegaria de Janá.

Parece que al borde de la desesperación y a pesar de las presiones de Pnina que la burla, y de Elkana que le sugiere conformismo, Janá encuentra en lo más íntimo de su ser esperanza.

De la oración de Janá, solo conocemos el pedido y el voto de consagrar a su hijo al servicio de Dios.

El texto bíblico nos dice que sólo sus labios se movían, que oraba con insistencia, llorando copiosamente.

La oración, la plegaria de Janá es la expresión de su Fe.

En esta mujer se dio la determinación interna necesaria para poder, a pesar de su angustia, o tal vez por ella, realizar el esfuerzo necesario para elevar su plegaria.

Janá sabe que el hombre debe hacer cosas si es que quiere modificar su realidad su “psak din”  especialmente cuando le toca atravesar por una dura prueba.

Ella vive su esterilidad como un veredicto frente al que debe apelar.

Pide, apela, promete,”hace”. Su Tefila está llena de Mesiruf Nefesh, entrega del alma.

Janá nos conmueve en su disposición para brindar con amor al hijo que supuestamente va a recibir.

Su sola intención la hace merecedora de recibir con amor al hijo que está dispuesta a dar.

Es a través de la plegaria, que se produce un vuelco anímico en Janá. “Ve´panea lo haiu la od”   dice el texto. “Y la acongojada expresión de su rostro, ya se había desvanecido”.

Nuestra cara, nuestro rostro, es muchas veces, si no  siempre, reflejo de nuestra alma.

El relato bíblico nos sugiere que Janá logró a través de su tefilá un cambio interno, que se reflejó en su cara.

Igual que hasta hace 28 años sigue sorprendiéndome  en este texto la imagen de Janá trayendo a este tan ansiado hijo , hasta el santuario de Shilo . Como  Abraham,  que   hizo una fiesta después de que Isaac fue destetado , hay una fiesta aquí después que Shmuel fue destetado , pero esta vez no fue una celebración en casa , con los amigos y la familia, sino un sacrificio en el  altar,  en Shilo , donde Shmuel serviría.

Esto es  más de lo que podemos soportar, esta imagen de Janá dejando a su hijo atrás, mientras ella regresa a casa sin él. Sin embargo el libro de Shmuel hace alusión a una relación continua entre Shmuel y su madre . Se nos dice que Janá cosía un abrigo para llevarle a   Shmuel , cada año , cuando con su familia llegaba a Shilo.

El Midrash va más allá y sugiere que el  contacto permanente con su madre y la educación que ella le proporcionaba, apartó a Shmuel  de los hijos de  Eli, jóvenes insensibles que se aprovechan de su posición.

El texto del Midrash nos recuerda que  lo que hacemos por y con nuestros hijos , incluso cuando ya no viven con nosotros , cuando el nido está vacío, tiene un profundo significado .

Volvamos ahora a la pregunta inicial: Por qué, justamente en el primer día del año, en Iom Hadin, leemos estos relatos?

Parejas, Madres, padres, expectativas de hijos, nacimiento de los hijos, crecimiento de los hijos, nido vacío… nietos,   todos estos temas nos dan idea de continuidad.

Rosh Hashaná, Iom Hadin, es el día en que cada uno es juzgado precisamente por su conducta individual. De la lectura de estos relatos se desprenden temas centrales para nuestra tradición: el valor que la continuidad tiene para nuestro Pueblo, y  la responsabilidad que nos cabe como forjadores de nuestro propio destino como individuos, sin dejar de tener en cuenta que  tenemos obligaciones respecto de nuestra propia descendencia.

Porque somos como Sara y Janá es que podemos decidir qué actitud tomar frente a la realidad que a veces nos parece inmodificable.  Podemos callar, reír o llorar, todas estas son expresiones del mismo sentimiento de angustia; y tal vez ¿ podemos hacer algo más ?

Porque somos como Sara y Janá, que de acuerdo al midrash fueron “recordadas” en Rosh Hashaná, es que sabemos cómo, cuánto, dónde y hasta dónde nos pesan y tensionan nuestros “motivos de amargura”.

Porque somos como Janá es que Rosh Hashaná nos convoca a hacer cosas para poder modificar aquello que nos duele.

Nuestra tfila  puede repetirse Año tras Año, como la llegada de la familia de Elkana al santuario de Shilo. Sólo cada uno de nosotros puede transformar, como Janá, su Tefilá en un gesto conciente  de confianza en sus propias capacidades para romper con la rutina y el conformismo, para así lograr una real renovación.

Aquí estamos en los servicios de Rosh Hashaná , una vez más . El Majzor es el mismo, las melodías son en su mayoría las mismas , celebramos de la misma manera, pero no tiene  por qué ser lo mismo, y eso es lo importante . Podemos vernos a nosotros  y a otros de manera diferente en el nuevo año . Podemos ver más allá de nosotros mismos y ganar fuerza para considerar  a los demás . En nuestra búsqueda de Tikun Midot , la perfección de nuestro carácter , podemos celebrar las pequeñas  victorias tal  como lo hacemos en nuestras luchas por la Tikun Olam . Un hilo de esperanza nos lleva a proclamar : “El año pasado no tuvimos éxito total en nuestro arrepentimiento , pero hoy, hoy nos proponemos con mas solidez a trabajar arduamente para hacer de este un buen y dulce año nuevo.

5771- Aspiraciones, deseos, compromisos

http://www.youtube.com/watch?v=jju0XR23Gbk

PESAJ 2010 – REFLEXIONES

Nuestra historia como Pueblo está atravesada por la tensión entre dos polos: libertad y opresión, esclavitud y liberación.

Nos movemos constantemente entre estos extremos también como individuos.

Llega Pesaj.

En el hemisferio Norte comienza la primavera. Es tiempo de florecimiento. Es tiempo de asombro. Es tiempo de reinaugurarnos en nuestras preguntas y reflexiones respecto de nosotros mismos. Es un muy buen momento para pensar en los desafíos que tenemos por delante como individuos pertenecientes a un “colectivo” con el que compartimos herencia y destino.

Tenemos en estos ocho días de Pesaj, en los que conmemoramos nuestro nacimiento como Pueblo la oportunidad de mirarnos y comprender dónde está cada uno de nosotros, reconociendo que pertenecemos  a una comunidad integrada por individuos diversos, que en sus diferencias comparten la tensión que existe en el espacio que media entre estos dos polos: libertad y opresión, esclavitud y liberación.

Kenegued arba banim dibra Toraacerca de 4 hijos nos habla la Tora. Ejad jajam, Ejad Rasha, Ejad Tam, VeEjad Sheino iodea lishol. La tora hace alusión a 4 hijos: Sabio, Malvado, Simple,  y  el que no sabe cómo preguntar.

A través de las generaciones distintas interpretaciones han surgido respecto de esta porción de la Hagadá. Hoy, me  quiero detener en el cuarto hijo: en el que no sabe como preguntar, y me interpelo: ¿tengo yo algo que ver con este judío silencioso?  ¿Qué significa Sheeino iodea lishol?

No es seguramente porque no tiene la capacidad de preguntar. No es porque no sabe qué preguntar.

Tal vez sea, porque no cree que sepamos cómo contestar.

¿Porqué esa incredulidad? ¿Quién lo calla? ¿Qué pasó con las primeras preguntas que él formuló?

¿Qué sucedió con el entusiasmo la maravilla y el asombro con que preguntaba? 

Posiblemente ya no  cree en las respuestas que podría escuchar porque las  que  ha recibido a través del tiempo, no han sido auténticas, relevantes y significativas.

 Cada pregunta es una puerta que se abre hacia el asombro, el sentido de maravilla y la identificación positiva con nuestra historia, el deseo de pertenencia y la voluntad de continuidad.

 Porque las semillas del silencioso hijo se plantan temprano, nos cabe promover la pregunta. Pregunta quien es libre,  pero además  pregunta quien sabe que recibirá una respuesta relevante y significativa.  

Teníamos muchos asientos vacíos en nuestros sedarim después de la Shoa. Hace 25 años dejábamos una silla vacía, para nuestros hermanos de la Unión Soviética.  

Por la apatía y la asimilación, por la desilusión y la sensación de que todo es más de lo mismo, porque no supimos comprender sus preguntas o nos mostramos indiferentes a ellas, muchos, especialmente los más jóvenes, se han alejado de la Comunidad.  

Deberíamos dejar una silla vacía en nuestro Seder?  

Aunemos conocimiento e inspiración para comprender que cada judío en cualquier lugar del mundo, en cualquier punto en el que se encuentre en el espacio que media entre la libertad y la opresión, es parte de nuestra familia.  

Transmitamos en nuestros sedarim que nos  reunimos para celebrar y también para tender puentes sobre las diferencias y las distancias. Amplifiquemos nuestra capacidad de escucha. Demos lugar a las preguntas; seamos honestos con las respuestas y cuando no las tengamos intentemos construirlas junto con otros, aunque sean distintos a nosotros.

 Propongámonos salir de nuestros “mitzraim” y mitigar y curar las heridas y reparar las grietas producidas por no poder soportar el disenso interno. 

Esforcémonos por  presentarle a los jóvenes una Comunidad que los enorgullezca y a la que deseen pertenecer.  Son nuestros hijos, son nuestros jóvenes, son nuestros nietos, son nuestro futuro.  

El tiempo que recuerda nuestros días del esclavitud, tiene el potencial de ser nuestro día de liberación, sólo depende de cada uno de nosotros  y de nuestra disposición interna  para diseñar sueños y futuros escenarios en comunión con otros, a los que nos une el legado recibido.  

JAG PESAJ KASHER VESAMEAJ

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