Lech Lecha, el viaje interior

lechlechacopy-510x379La parashá que corresponde a este Shabat, tiene para mi una significación especial por dos motivos.  Por un lado marca el principio de la historia judía con una historia de exilio y por otra parte, y ya con una referencia personal, hace 53 años en este Shabat, Shabat Lech Lecha, mi hermano Raul, Israel Aharon ben Jaie Reizel Ve Iaakov Tzvi (z”l), fue llamado a la Torá por primera vez, ese fue el día de su  Bar Mitzvá.

Esta observación autobiográfica es un pie para plantear que para nuestro pueblo, la Torá no es un texto inerte, esperando ser leído rápidamente y toda vez que corresponda. La Torá en cada uno de sus fragmentos es un interlocutor permanente  que nos permite ese diálogo interactivo extraordinario, que Martín Buber describió como lazo de  Yo y Tu.

Por eso, bucear intensamente en su contenido no es sólo reinterpretar e incorporar  permanentemente el diálogo entre Dios y el Pueblo de  Israel, sino personalizarlo, autenticarlo y resignificarlo a la luz de la propia historia.

En esta parashá Dios ordena  a Abraham hacer lo que  la mayoría de los seres humanos tememos. Dios le indica el desarraigo, dejar el hogar, hacia un destino desconocido. Si  cuando el destino es conocido el desarraigo lleva implícito un monto enorme de ansiedad y temores, tratemos de `ponernos en la piel del Patriarca que no sabía hacia adónde debía dirigirse.

El midrash comprende la profundidad de esta ansiedad. Y es por eso que plantea que el mandato incluye palabras tranquilizadoras para  Abraham, dejando claro que el no terminará solo e indigente. Es mas le ofrece FAMA. Venibreju beja… serán bendecidas en ti todas las familias de la tierra.

 Abraham será sin embargo, un forastero. No sólo por ser extranjero en la tierra a la que se dirige, sino por llevar en si la misión de desafiar desde su fe en  Dios los principios  fundamentales de la civilización de  la Mesopotamia.  Así es que Abraham anticipa aquello que será característico de la profecía clásica. Los profetas eran los críticos vigilantes de las sociedades en la que  temporalmente residían, mas allá de lo que la política o la diplomacia indicaran. Y este es un modelo a imitar, para lograr como decían mis maestros,  “Acomodar a los incómodos, incomodar a los cómodos”.

Sugiere también el Midrash, que en rigor  Abraham  fue expulsado de su patria.  Ridiculizó a los clientes de su padre (artesano que hacia ídolos) y los rompió a todos. Su teología subversiva pronto atrajo la preocupación del rey, que sometió  a Abraham a una  dura  prueba y aunque sobrevivió, escucho esa voz interna  que le indicaba que era hora de salir.

La búsqueda de la verdad había convertido a Abraham en un renegado religioso.

Como en cada tiempo, los buscadores de la verdad, la mayor parte de las veces deben sobrellevar largos períodos de soledad y por que no, de burla y acoso. Mucho mas cómodo es asumir las verdades proclamadas. Hay sufrimiento interno y mucha conmoción personal cuando nuestros procesos de búsqueda de superación espiritual son permanentes.

El logro de una sociedad inclusiva e igualitaria es una aspiración que en muchos casos   forma parta de esa búsqueda, y tal como surge de nuestros textos no es casual que el mandamiento que más a menudo aparece en la Biblia es la prescripción  de no oprimir al extranjero,  a partir de la miseria y la privación que sufrieron nuestros antepasados en Egipto.

Ni las doctrinas teológicas abstractas, ni las teoría política serán determinantes a la hora de plantearnos nuestra visión de sociedad,   solamente  la propia vivencia generará la sabiduría y la pasión para alcanzar el ideal. Es duro reconocerlo, pero solamente la experiencia dolorosa de la injusticia puede garantizar una cuota de éxito en crear una sociedad justa. Las experiencias y pruebas que transita Abraham en esta porción de la Torá dan cuenta de esto.

Según algunos comentaristas En el versículo primero de esta sección de la Torá , está el sendero  que cada uno de nosotros  en algún momento de nuestra vida debemos tomar si pertenecemos al linaje de Abraham: LECH LECHA.

Si lo que se quería decir es “vete de tu tierra” no era necesario el “LECHA” (hacia vos)  Realmente, si Abraham debía salir de su tierra no había  necesidad de mencionar a sus parientes la casa de su  padre. El abandono del propio terruño trae implícito salir de tu origen.

De acuerdo a la interpretación de  Shimshon Raphael Hirsch, el orden está equivocado: primero salís de tu casa, entonces te alejas de tu familia, y luego de la tierra. ¿Qué pasa aquí? Está expresado exactamente al revés.

Así interpretan los comentaristas modernos: LECH LECHA implica un viaje interior, la caminata dentro de vos mismo, un vlaje a tu Ser Verdadero, hacia La TIERRA QUE TE MOSTRARE, la tierra pura del SER.

Para emprender este viaje alegórico,  tenemos que despojarnos de algunos datos adjuntos que a veces nos condicionan: la cultura, la tribu y la familia, la tierra, los parientes y la casa.

En esta Parashá el texto bíblico nos desafía a dejar de lado simbólicamente  todos los elementos condicionantes para mirar, para dirigirnos hacia nosotros mismos y ver sin filtros aquello que somos, crear las condiciones para encontrar nuestro espacio y volver a casa, a los nuestros  a la familia y a la tierra y ser para ellos una bendición.

 

 

 

 

 

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Sukot y alojar al “otro” con empatía, humanidad y respeto

Sin títuloHoy al atardecer, y/o durante los próximos siete días muchos de nosotros nos reuniremos en familia, en la Suká que alguno de nuestros queridos ha construido

En Rosh Hashana, abrazamos la realidad de la vida, con todo su desorden, errores y sueños incumplidos. En Yom Kipur, actuamos nuestra propia muerte, nos metemos dentro de nosotros mismos. y nos enfrentamos a nuestra propia fragilidad y mortalidad. En algún momento del largo día nos preguntamos: ¿cómo puedo seguir?

Sólo cinco días después, nuestra tradición nos convoca a sentarnos en cabinas frágiles, temporarias, mirando las estrellas.

Sukot es Z’man Simjateinu, el tiempo de nuestra alegría.

Ante la muerte, sentimos la fragilidad de la vida. Nuestra tradición lo sabe y prescribe uncamino a seguir. La estructura de una Suka es una metáfora de la vida. Es temporaria y mientras nos proporciona un cierto nivel de comodidad somos conscientes que no puede protegernos totalmente. 

Es precisamente el reconocimiento de cuán frágil, cuán temporal, cuán grande es la vida, lo que nos permite abrazar la alegría de lo cotidiano.

Sukot es la fiesta de la “tienda abierta”. Hay una costumbre cabalística: invitar a “Ushpizin”, huéspedes ancestrales y trascendentes, a la Suká.
Pero más importante aún es recibir en la Suká verdaderos visitantes de carne y hueso, y a partir de esta experiencia poder preguntarnos: 
¿Cómo sería el mundo si tratáramos a todos los que encontramos o nos requieren como  dignos de nuestra atención? ¿Cómo serían nuestras instituciones   si cada persona que se acerca fuera recibida como lo hicieron, de acuerdo al relato bíblico, con sus visitantes,  nuestros patriarcas   Abraham y  Sara en su tienda abierta a los cuatro puntos cardinales ? ¿Cómo sería el mundo si tratáramos a personas que no conocemos  con este grado de humanidad?

Preguntas, muchas preguntas para las cuales podemos encontrar respuesta en nuestras conductas cotidianas.

Sukot es la celebración que nos convoca a nutrir en el día a día y a desarrollar esta calidad de apertura en nosotros mismos,  en nuestras familias y en nuestras instituciones. Nos trasladamos de nuestras casas a la fragilidad de estas cabañas con la puerta permanentemente abierta,  e invitamos a otros a unirse a nosotros en estos espacios temporarios.

Deseos:  que en este Sukot, podamos lograr que la gente se sienta como “Ushpizin” cuando ingresan a nuestras instituciones, nuestro lugar de trabajo, nuestros hogares y nuestras tiendas, y que estas Sukot que compartiremos durante los próximos siete días, sean inspiradoras para abrir siempre nuestras puertas y “alojar” y compartir la diversidad que caracteriza a nuestra comunidad y a la sociedad en la que vivimos. 

Jag Sameaj! 

Vesamajta Bejagueja!

Y te regocijarás en esta celebración.

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