Descubrí que tengo un defecto más: Detesto

He caminado por mas de 45 años  pasillos institucionales, recorrido instancias diversas de trabajo con profesionales, con funcionarios públicos, con voluntarios de ONG´s. He conocido modelos diversos de liderazgo y de gestión. Conocí distintos dispositivos organizativos de  lo que damos en llamar los órganos políticos del gobierno de las  organizaciones comunitarias.

Aprendí, me doblé y me volví a enderezar y tuve el privilegio de compartir tarea con “grandes maestros”.

Hubo en este  recorrido personas con las que el “pensar juntos”, el remar juntos,  me impulsó a  desarrollar proyectos que me enorgullecen. Algunos de estos seres especiales ya no están, con otros sigo encontrando algunos espacios para compartir sueños.

En estos últimos tres años, y como me señaló ayer una colega con la que puedo soñar, atravesé por un proceso de aprendizaje acelerado de lo que pueden ser los costados mas oscuros y perversos de algunos de los “personajes” que aspiran a cargos voluntarios “vitalicios” en el gobierno político de las organizaciones. Estos  saben  claramente, que aunque son voluntarios, siempre se puede sacar una tajadita, un viajecito, algún contacto que traiga mas clientes a su espacio de trabajo profesional,  o bien necesitan empoderarse a través de las organizaciones porque “algo les falta”

Dicen que  el mundo de los oprimidos es para quienes no quieren , no saben o no pueden  distinguir entre el respeto y quedarse callado. Estoy decidida a no pertenecer a ese mundo. Por eso ya no callo y humildemente comparto desde este espacio aquello que me subleva.

Por eso hoy declaro que DETESTO

Detesto el abuso de poder.

Detesto la mentira.

Detesto el oportunismo.

Detesto a los que siempre sacan tajada.

Detesto a los que no han incorporado la palabra GRACIAS en su diccionario de uso personal.

Detesto la cobardía de quienes se manejan detrás de bambalinas y no dan la cara.

Detesto a los que ponen en boca de otros lo que ellos mismos han decidido en beneficio propio.

Detesto detestar. Pero hay un punto en el que “cantarse las verdades” es mas que necesario para no seguir siendo funcional a aquellos a quienes DETESTO.

Entonces, señores y algunas señoras…Que se ponga el sayo aquel que se sienta tocado, y a partir de este preciso momento,  a partir de  esta semana que está empezando, sepan todos que la “morabatia” elige con quien comparte, a quien ayuda y quien puede contar con ella incondicionalmente.

SHAVUA TOV!